La base de la silicona (inglés: silicone) es el silicio (Si – inglés: silicon). El silicio es, después del oxígeno (O) el segundo elemento más abundante en la tierra: la corteza terrestre está formada en aprox. 28 % de silicio.

 

Desde 1958 existe un proceso patentado para la fabricación de polímeros de silicona vulcanizada. La siguiente información explica la composición y la producción química de la silicona. Lea también los detalles en las instrucciones de uso incluidas con cada producto.

 

El silicio es un elemento tetravalente, es decir, que puede formar 4 enlaces covalentes. En la tabla periódica se encuentra en el grupo IV, justo debajo del carbono (C). El silicio presenta una gran afinidad con el oxígeno.

Tanto los productos naturales como los sintéticos basados en el silicio poseen enlaces silicio oxígeno. De esta forma se puede formar una macromolécula, que viene determinada por las valencias (4 para el silicio, 2 para el oxígeno).

 

 

La estructura de la silicona contiene átomos de silicio y oxígeno alternantes en unidades periódicas, llamadas siloxano. Las moléculas formadas por varias unidades de siloxano se denominan polisiloxano o silicona.

 

Cada átomo de silicio central puede enlazarse adicionalmente con dos átomos de carbono, normalmente en grupos metilo (CH3). En los átomos de silicio de los extremos se suelen enlazar tres grupos metilo.

Las cadenas resultantes, polidimetildioxano, pueden ser lineales o ramificadas. La longitud de las cadenas puede varias desde unas pocas unidades hasta algunos miles. Dependiendo de los grupos enlazados y del tipo de fabricación, la silicona puede ser líquida, muy viscosa o sólida.

 

Los aceites de silicona están formados por cadenas cortas, sin ramificaciones. Se aplican, con diversos grados de pureza como, por ejemplo, aceites en tecnología de calefacción, refrigeración o hidráulica. El aceite de silicona también se emplea como lubricante o material de relleno en estos ámbitos.

 

En la industria alimentaria se emplea, entre otras aplicaciones, para reducir el espumado en la confección de productos dulces o a base de verduras. Esta propiedad positiva de reducir el espumado se aprovecha para aliviar cólicos en los lactantes mediante administración oral. Los aceites de silicona de máxima pureza se usan en la industria farmacéutica y médica.

 

En el gel de silicona, las cadenas están unidas entre sí además formando una red tridimensional. Esta reticulación transversal es catalizada mediante la adición de platino. El material es vulcanizado o bien a altas temperaturas (H.T.V.: high temperature vulcanized) o a temperatura ambiente (R.T.V.: room temperature vulcanized). Los espacios intermedios de la red se llenan con aceite de silicona. El gel de silicona se emplea, por ejemplo, como material de relleno para implantes.

 

Los elastómeros de silicona son cadenas fuertemente unidas entre sí, sin dejar grandes espacios libres entre las cadenas. La adición de silicato (sílice, ingl.: silica, quím.: dióxido de silicio, SiO2) amorfo (no cristalino) aumenta la estabilidad mecánica. La adición de silicato muy fino resulta en elastómeros de silicona transparentes. Los elastómeros de silicona se usan en la industria alimentaria, por ejemplo para recubrir alimentos. Los tubos de silicona también son elastómeros de silicona. Independientemente del material de relleno, la envoltura de un implante de mama está hecha de elastómero de silicona.

 

 

La silicona se mantiene estable a temperaturas desde -70°C hasta +250°C. La silicona presenta una alta resistencia a la fuerza de cizallamiento, el envejecimiento del material, la oxidación y la hidrólisis. La silicona, en su aplicación para implantes, es químicamente inerte y biocompatible.

 

La silicona se usa en productos médicos desde hace más de 40 años. La experiencia clínica de muchos años, junto con el gran número de pruebas realizados en implantes, revestimientos, etc., corroboran la seguridad de la silicona para aplicación médica. Los implantes rellenos de silicona presentan un tacto y una movilidad similares a los del tejido blando.